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Investigadores trabajan junto a recicladores de oficio para mejorar la calidad de vida de todos

Este artículo apareció originalmente en el sitio web de la Facultad de Ingeniería (Universidad del Valle) aquí y fue reproducido con permiso. Su autor es Andrew James Wight (NCC-FI/Univalle).


Investigadores de la Facultad de Ingeniería de la Universidad del Valle (Univalle) y la Fundación Ciclos (conformada por recicladores de oficio) buscan un modelo de negocio a partir de la elaboración de productos hechos con materiales reciclables, con el fin de generar ganancias más altas y una mejor calidad de vida para los recicladores
Facultad de ingeniería Univalle
Docentes, estudiantes y recicladores del proyecto. Crédito: Natalia Urrea/NCC-FI/Univalle

En Colombia, hay más de 42.000 recicladores de oficio trabajando en la recolección, transporte y clasificación de residuos sólidos, enfrentando largas horas de trabajo en duras condiciones climáticas (como lluvia y pleno sol) y una marcada inseguridad económica en la ejecución de su oficio.


El profesor Pablo César Manyoma Velásquez de la Escuela de Ingeniería Industrial explicó que la idea detrás del proyecto piloto fue buscar maneras para hacer productos de valor agregado en los que los recicladores pudieran generar ingresos adicionales a la comercialización de residuos sin transformación que realizan con intermediarios.


"La comunidad del Valle del Cauca es fundamental para nosotros… no inventamos los problemas, los problemas están aquí y también las soluciones”, dijo el profesor Manyoma.

El papel socioeconómico de los recicladores de oficio son claves porque, en 2018, Colombia generó aproximadamente 21,38 millones de toneladas de residuos sólidos (igual a la masa de 30 buques superpetroleros) pero solo 11.1% del total fue usado para el reciclaje y nueva utilización, según cifras del DANE, el Departamento Administrativo Nacional de Estadísticas del gobierno colombiano.


El Proyecto de Innovación y Valoración del Reciclaje Comunitario incluyó cuatro talleres, entre ellos el desarrollo de prototipos y un análisis de la cadena de suministros; y contó con el beneficio adicional de inspirar y capacitar la siguiente generación de ingenieros e ingenieras mientras trabajaban mano a mano con los recicladores.



Investigadores Facultad de Ingeniería Univalle
Foto: Walter Vega, Director y Representante Legal de la Fundación Ciclos. Crédito: Natalia Urrea/NCC-FI/Univalle
 

Recicladores como colaboradores


El profesor Manyoma ha trabajado como docente de Univalle por 20 años, pero dijo que hace 10 años sintió que después de un buen tiempo ayudando a la industria a mejorar sus servicios o productos, quería enfocarse más en investigación que beneficiara a las comunidades que Univalle sirve.


“Llegó un momento personal en mi vida cuando decidí que quería dedicarme a otras cosas", planteó el profesor Manyoma, añadiendo que alrededor de 2010, comenzó su tesis doctoral en el tema de los rellenos sanitarios en Colombia

Walter Vega, Director y Representante Legal de la Fundación Ciclos (una unión de aproximadamente 300 Recicladores de Oficio del Distrito de Santiago de Cali), contó que el primer encuentro entre la fundación y el profesor se dio por búsqueda del profesor al querer que la Fundación Ciclos compartiera su experiencia a un grupo de mujeres recicladoras en el Cauca.


Miembros de la Fundación Ciclos Valle, participaron en cuatro talleres para fortalecer su capacidad creativa y de desarrollar habilidades para convertirse en creadores e innovadores de tecnologías que contribuyan a mejorar sus vidas; por ejemplo, en un taller se hicieron nuevos vasos de vidrio de desecho.


proyecto PUDA2022 Univalle
Foto: Profesor Pablo Manyoma presentando el proyecto de “Innovación y Valoración del Reciclaje Comunitario” Crédito: Escuela de Ingeniería Industrial/Univalle

Vega explicó que lo más importante para los recicladores fue darse cuenta de que podrían agregarle valor a los materiales que recolectan y que de una manera artesanal “económica” podían transformarlos en nuevos artículos de consumo cotidiano, obteniendo un ingreso adicional para su sustento.


“También fue muy importante para ellos sentirse acogidos por la universidad, ya que muchos no han terminado sus estudios de básica primaria y estar dentro de la universidad en salones de clase fue muy emocionante para los participantes”, dijo Vega

Vega explicó que, también, toda la información que se desarrolló en el proyecto por parte de la universidad ya se entregó a la Fundación Ciclos.


“Eso es muy importante para nuestra fundación porque nos permite contar con toda esa información sistematizada o con los medios audiovisuales para la formulación de próximos proyectos”, manifestó Vega.

El profesor Manyoma agregó que a partir del éxito del proyecto piloto, la Facultad de Ingeniería puede aplicar a otras convocatorias que les brinden la posibilidad de seguir desarrollando el proceso y expandirlo, incluso llegando a compartir la propuesta con otras asociaciones de recicladores en Colombia y Latinoamérica.


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Una nueva generación de investigadores


El profesor Manyoma dijo que el proyecto hace posible capacitar e inspirar a la siguiente generación de ingenieros e ingenieras de Univalle.


“La idea aquí es que esta iniciativa se convierta en un semillero, que genere una dinámica diferente al interior de la Facultad”, planteó el profesor Mayoma.

Una de las estudiantes que participó en el proyecto es Carolina Salcedo Portilla, investigadora del pregrado de Ingeniería Sanitaria y Ambiental en Univalle y miembro de la Red Colombiana de Ingeniería y Desarrollo Social (ReCIDS), una red que busca alternativas a las formas clásicas de enseñar y practicar la ingeniería en Colombia.


“Para mí este proyecto fue muy gratificante desde dos escalas: la primera a partir de las vivencias, comentarios, reflexiones y actividades actuales y a futuro de las personas que integran la Fundación Ciclos. En repetidas ocasiones los participantes agradecen mucho lo aprendido, lo incorporan en sus próximas metas conjuntas e individuales, y se proyectaban y entienden el espacio que ellas y ellos tienen en la sociedad”, planteó Salcedo.

Salcedo dijo que desde la escala personal considera que el proyecto fue hecho a las particularidades de estas personas, y que la disposición y relación de espacios, laboratorios, docentes, administrativos, directrices y estudiantes con los participantes siempre fue igualitaria, dignificando el papel fundamental que los recuperadores de oficio tienen en la sociedad y poniendo a disposición lo que este conjunto de personas y espacios representan como un servicio público al grupo poblacional.



Artículo elaborado por la Facultad de Ingeniería de la Universidad del Valle


Si le gustaría contactar a los investigadores o conocer más sobre los proyectos, escriba a la Oficina de Comunicaciones Facultad de Ingeniería: comunicaingenieria@correounivalle.edu.co.